
Hace un par de meses, el presidente boliviano Evo Morales, Se la pasó orientando sus críticas -muchas de ellas morbosas y de baja estofa- hacia el Gobierno de Alan García por lo que él y su círculo de "revolucionarios del siglo XXI" suponían era ya una decisión del Perú permitir que la base norteamericana en Manta (Ecuador) se trasladase a territorio peruano luego que ésta dejase de funcionar en Ecuador por decisión expresa del presidente de ese país, Rafael Correa Delgado.
Ahora, que las cosas no resultaron como Morales y sus cartomancistas predijeron, pues no solo una, sino siete bases serán utilizadas por los norteamericanos en Colombia; habría que ver si es que este discípulo de Hugo Chávez ofrecerá sus disculpas al pueblo peruano por sus exabruptos y sus arremetidas verbales.